jueves, 29 de octubre de 2015


Servicios Sociales y Bienestar. ¿EUROPA: UN MODELO SOCIAL EN QUIEBRA?

Los Estados Miembros de la Unión Europea tienen establecidos diferentes sistemas de Servicios Sociales que han ido cambiando a lo largo de la historia y reflejan las diferentes circunstancias de desarrollo social, cultural y económico en tales Estados; reflejan también sus normas sociales y principios de políticas sociales, así como sus principios de organización.  Resulta obvio que los servicios sociales desempeñan una importante función tanto en la sociedad como en la economía europea, ya que son los pilares esenciales para la vida cotidiana de los ciudadanos y empresas. Aseguran la cohesión social, económica y territorial de toda la Unión y son vitales para el desarrollo sostenible de la UE en términos de empleo, inclusión social, crecimiento económico, etc.

El índice de natalidad juega un papel muy importante en materia de servicios sociales. El número de parejas no casadas está aumentando en toda Europa, la proporción de hijos nacidos fuera del vínculo matrimonial también ha aumentado. Así como los hogares unipersonales, dejando atrás el modelo de familia extensa. Estas tendencias se pueden observar en toda Europa, pero la situación de hogares en la Unión Europea no es en absoluto homogénea. Existe un claro vínculo entre las condiciones de un marco económico, social y cultural, las normas sociales y los ideales de las políticas sociales.

La familia está sufriendo numerosos cambios condicionados por el ciclo vital de la familia y por los cambios sociales emergentes en la sociedad. Los nuevos modelos evolucionan, los roles de género poco a poco están cambiando.  Todos estos avances en la sociedad tienen influencia en lo que entendemos por familia, de la misma manera que la tiene la política familiar nacional.

Es cierto que en los últimos años se han observado tendencias hacia una debilitación de la cohesión social de las redes tradicionales. La familia depende de la etapa y los cambios por los que atraviese. Así, las familias precarias o los hogares con situaciones complicadas, tendrían un impacto en la necesidad de proporcionar servicios relacionados con las familias.

Particularmente, en España, el desempleo es un problema vigente en la vida de cualquier familia. Nuestros jóvenes formados se ven obligados a buscar trabajo en otro país porque aquí no lo consiguen ¿Dónde están aquí las políticas sociales que buscan y se proponen mejorar la calidad de vida de los ciudadanos?

Europa se enfrenta a nuevos desafíos (nuevas necesidades, impacto del envejecimiento y dificultades financieras) que han conducido a cambios organizativos. De estos cambios han surgido nuevos ámbitos de actuación pero también, en consecuencia de este proceso de cambio los servicios sociales han pasado a integrarse en el mercado. Así, tristemente, se han comercializado.

Desde mi punto de vista, tanto de ciudadana como de educadora social, considero necesaria una estrategia de renovación, una reforma de la protección social para hacer frente a los desafíos a los que se enfrentan los estados de la Unión para dar respuesta a la pobreza que persiste, a la exclusión social y las desigualdades, a los problemas derivados de la nueva estructura de la sociedad,  familia y mundo laboral; para crear empleo, para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren la crisis desencadenada en 2008.

Pero, ¿Ésta estrategia de renovación tiene que suponer la perpetuación de la toma de decisiones marcada por las políticas supranacionales con la influencia de las grandes potencias económicas? Quiero decir con esto si de verdad las políticas sociales tienen que venir dadas desde un valor monetario y no por una preocupación social o unas ganas de erradicar la problemática.

Considero que el ciudadano de a pie tiene que tomar partida en una nueva democracia en la que se hable con normalidad de conceptos como referéndum, participación, implicación del pueblo en las instituciones y desmantelación de esta aparente democracia donde la única implicación de la ciudadanía en las decisiones que se toman es cada cuatro años.

La problemática reside en el pueblo.¿El poder? Me parece esencial que los ciudadanos tomen partida, que sean las políticas sociales las que se adapten a la sociedad y no la sociedad, la que tenga que adaptarse a dicha política y a las necesidades del sistema financiero.


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