lunes, 30 de noviembre de 2015

LA EXCLUSIÓN TERRITORIO DE LA INTERVENCIÓN SOCIAL. ¿CÓMO LO ENTIENDES Y QUÉ HARÍAS COMO PROFESIONAL?.

La falta de participación social en la sociedad lleva a la exclusión social, que podemos definirla como el proceso a través del cual los individuos y los grupos están, completa o parcialmente, excluidos de una plena participación en la sociedad en la que viven. 

Podemos considerar, a la hora de definir la exclusión social una serie de criterios:

  • Es un proceso que se produce por la interacción de la persona con su entorno, vinculado a situaciones y condiciones personales, familiares, sociales y económicas que puedan provocar vulnerabilidad.
  • Proceso multifactorial y acumulativo, en el que los distintos factores pueden provocar la ruptura del equilibrio personal y familiar para convertirse en causas de exclusión
  • Los procesos de exclusión se expresan bajo características específicas en cada familia, persona o grupo social.
  • Falta de acceso a conocimientos y habilidades interpersonales y sociolaborales, desigualdad económica y sociocultural.


La crisis económica y financiera en la que estamos inmersos ha puesto de manifiesto las debilidades estructurales de la economía Europea y ha generado un rápido deterioro económico y social. Este deterioro social nos lleva directamente al término exclusión. 

En España, son 4.176.369 las personas paradas y más de 12.8 millones se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social.

La Estrategia Europa 2020 ha puesto en marcha un indicador específico, denominado AROPE (At-Risk-Of Poverty and Exclusión), o tasa de riesgo de pobreza y exclusión social. Según esto, la situación española en clave de pobreza y exclusión es superior a la media europea. Esta Estrategia considera a las personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social a la población que se encuentra en alguna de las tres situaciones que se definen a continuación.

1. Personas que viven con bajos ingresos.
2. Personas que sufren privación material severa.
3. Personas que viven en hogares con una intensidad de empleo muy bajo (por debajo del 20%).

Teniendo en cuenta estos datos, (que no son más que una pequeña muestra) y teniendo en cuenta que vivimos en un supuesto país desarrollado que cuenta con un Estado de bienestar que le ampara, está claro que es necesario una reestructuración de las líneas de acción llevadas a cabo hasta ahora. 

Desde el campo de la Educación Social somos muchos los que nos hemos planteado que es muy difícil distribuir la economía de un país que se encuentra en una recesión económica y los que apostamos por un cambio total en las líneas de actuación.

Es necesario que la política social sea, de verdad, lo que se entiende por el concepto: Estrategias y políticas concretas con las que cuenta el Estado para construir una sociedad cohesionada y equitativa. Con el fin de facilitar la convergencia entre los intereses individuales y de la sociedad.

No dispongo de las claves para erradicar el problema, pero propongo que los que manejan los hilos miren al país de al lado, a lo que hicieron en su día nuestros vecinos para solventar los problemas y que cojan ideas. Que los que manejan los hilos lean las propuestas de las asociaciones que viven día a día con las problemáticas, que se acerquen al problema para sentirlo en sus carnes, que bajen de su posición acomodada para ver la vida real de las personas en exclusión social.

Mientras tanto, como educadores sociales lucharemos por programas de acompañamiento para la incorporación de las personas en la sociedad, por una política transversal de género para la igualdad de oportunidades entre ambos sexos.  Lucharemos para informar, facilitar conocimiento e información acerca de prestaciones y servicios que ofrece el Estado.Escarbaremos en las raíces de las causas que provocan vulnerabilidad y pondremos nuestro empeño por cambiarlas. 

Concienciaremos a la sociedad para el acogimiento de estas personas, los dotaremos de estrategias y habilidades para que ellos también puedan ayudar e intervenir. Intentaremos trabajar en red con el resto de profesionales.

Es decir, mejoraremos su calidad de vida e intentaremos que la humanidad haga lo mismo.